Indignación y repudio del Concilio de Iglesias de Puerto Rico ante la agresión contra pastor bautista

Compartimos con nuestras lectoras y lectores un comunicado de prensa del Concilio de Iglesias de Puerto Rico, condenando la agresión que sufrió el Rev. Juan Ángel Gutiérrez Rodríguez, hijo de nuestra querida hermana Miriam Rodríguez, quien nos visitó en nuestra pasada Asamblea. El Rev. Gutiérrez es ministro ordenado de las Iglesias Bautistas de Puerto Rico. La agresión ocurrió esta semana mientras el ministro documentaba las protestas estudiantiles en los alrededores del Capitolio de Puerto Rico.



CONCILIO DE IGLESIAS DE PUERTO RICO
COMUNICADO DE PRENSA
30 de junio del 2010

INDIGNACIÓN Y REPUDIO DEL CONCILIO DE IGLESIAS DE PUERTO RICO ANTE LA AGRESIÓN DE LA POLICÍA EN CONTRA DE MINISTRO BAUTISTA EN EL CAPITOLIO

El Concilio de Iglesias de Puerto Rico y sus denominaciones afiliadas manifiestan su profunda indignación y repudio ante los actos de violencia desmedida y abuso de poder ejercidas por oficiales de orden público en contra de decenas de manifestantes pacíficos en los predios del Capitolio de Puerto Rico. En el referido choque, la Policía de Puerto Rico agredió impunemente al Rvdo. Juan Ángel Gutiérrez Rodríguez, Ministro Ordenado de las Iglesias Bautistas de Puerto Rico y colaborador del Concilio de Iglesias de Puerto Rico, quien se encontraba documentando la manifestación pacífica de jóvenes en el interior del Capitolio. El Reverendo Gutiérrez recibió macanazos en su espalda, hombro y brazo derecho, patadas en su cuerpo así como el rocío de gas pimienta en pleno rostro. A raíz de la golpiza sufrida, el reverendo Gutiérrez tuvo que ser atendido en el Centro de Diagnóstico y Tratamiento de la Capital.

Hace más de un año venimos denunciando las tendencias opresivas de este gobierno de turno, tanto en la administración de la justicia como en la aprobación de las leyes y, más recientemente, con el uso de la fuerza policial en contra de la ciudadanía. Cada vez se multiplican más las víctimas y nosotros decimos «¿hasta cuándo»? ¿Qué derecho le asiste al gobierno para desencadenar toda una feroz violencia hacia diferentes sectores de la sociedad civil? La violencia, se ha dicho, es siempre una manifestación de poder, y se desencadena por el deseo egoísta de «ser y tener más poder» que el otro o la otra. La violencia rompe el equilibrio de las relaciones justas y normales de la sociedad, desde la familia hasta el propio Estado. Su perversidad no tiene límites y genera injusticia por un lado, y respuesta violenta por el otro. Por ello los profetas bíblicos son tan sensibles a la corrupción del poder que engendra injusticia y pobreza (Amós 3,9ss; 5,7. 10-12; 8,4-6). Aquí, los procesos gubernamentales se han tornado violentos en sí mismos, trastocando instituciones, dejando a los trabajadores sin sustento, mancillando el ambiente, procurando el control absoluto de procesos y marginando al pueblo del derecho siquiera a ser testigos presenciales de la propia gestión legislativa. ¿Qué ejemplo de tolerancia, de aprecio por los demás está demostrando el gobierno cuando ataca a mansalva a ciudadanos y ciudadanas que ejercen sus derechos constitucionales y civiles? ¿Dónde está la fuerza moral del Estado para pretender erradicar la violencia doméstica cuando el propio gobierno se ha constituido en agresor de los suyos?

Hay que saber que no hay autoridad en este mundo si no es puesta por el propio Dios (Juan 19,11a) y que la misma tiene la función de hacer el bien (Romanos 13,4). Como iglesias de tradición católico-reformada, protestantes y evangélicas reclamamos del Estado que deponga su actividad violenta y abra los procesos ejecutivos y legislativos a la participación ciudadana. Requerimos que se cite a un diálogo social que propenda al desarrollo integral de nuestro país, con la participación de amplios sectores de la ciudadanía. Exigimos un desagravio público de parte del Gobernador de Puerto Rico y la Legislatura a todo puertorriqueño que ha sido impunemente agredido por la Policía de Puerto Rico así como un replanteo de la política de orden público que no implique el uso a mansalva de la División de Operaciones Tácticas.

De igual manera, hacemos un llamado a toda la sociedad civil a que continúe organizándose y haciendo valer sus derechos democráticos mediante la participación amplia y la profundización de la discusión social, económica y política. Es momento de firmeza y de conciencia. Oramos para que el Dios de la Vida transforme los corazones de aquellos que, de una u otra manera ostentan poder, para que usen el mismo en beneficio de los pobres y marginados y no en contra de ellos.

Obispo Felipe Lozada Montañez
Sínodo Luterano del Caribe

Obispo Rafael Moreno Rivas
Iglesia Metodista de Puerto Rico

Rvdo. Roberto Dieppa Medina
Iglesias Bautistas de Puerto Rico

Rvdo. Esteban González Doble
Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico

Rvdo. Edward Rivera Santiago
Iglesia Evangélica Unida de Puerto Rico

Pastor Fernando Rodríguez
Moderador, Sínodo Presbiterano Borikén de Puerto Rico