Día de Martin Luther King

A las y los bautistas se les anima a celebrar el aniversario del nacimiento de Martin Luther King, Jr., y a honrar su legado profético.

El Día de Martin Luther King, Jr., fue instaurado por Estados Unidos en 1983 y es conmemorado cada año el tercer lunes de enero, que es cercano a la fecha de cumpleaños de King, el 15 de enero. La conmemoración para 2011 será el 17 de enero.

En 1993, el Consejo General de la Alianza Bautista Mundial (ABM), reunido en Harare, Zimbabwe, aprobó una declaración que animaba a las y los bautistas de todo el mundo a celebrar el aniversario de King y a renovar el compromiso de la lucha no violenta por la justicia y la paz.

En 1999, la Comisión Especial de Bautistas contra el Racismo y los Conflictos Étnicos de la ABM, promovió el Simposio Internacional de Bautistas contra el Racismo en la histórica Ebenezer Baptist Church, en Atlanta, Georgia, Estados Unidos, la iglesia donde King fue formado y ordenado al ministerio cristiano.

King se encuentra entre las y los más influyentes líderes cristianos del mundo contemporáneo. Líder de los derechos civiles y teólogo público, se supo a sí mismo primordialmente como un ministro cristiano bautista tratando de salvar el alma de su nación. Pero su legado y su influencia llegaron más allá de Estados Unidos y de la iglesia cristiana, siendo ejemplo de ello el Premio Nobel de la Paz que le fue concedido en 1964.

Su vida e influencia no puede ser limitada en términos de raza, nacionalidad o fe. Ha sido atesorada por muchas personas de bien en diferentes partes del mundo, inspirando a otras minorías y grupos con muy poca representación a aplicar los principios de desobediencia civil y resistencia no violenta en sus propios contextos. En palabras del teólogo afroamericano James Cone, King pertenece al mundo, particularmente «al mundo de las y los pobres y desheredados».

La vida y el pensamiento de King continúan siendo relevantes para todas aquellas cristianas y cristianos que tratan de hacer la diferencia en el mundo de hoy. Al relacionar su causa de los derechos civiles en Estados Unidos con las luchas mundiales por una justicia racial y social, se convirtió en el campeón de esas y esos que luchan por cambios dramáticos en las condiciones de vida de las mayorías. Al constatar que toda la vida en la tierra está interconectada, pudo afirmar con seguridad la indivisibilidad de la justicia: «la injusticia en cualquier lugar es una amenaza a la justicia en todo lugar».

King se dio cuenta de que el racismo, la pobreza y el militarismo son los ejes comunes del mal estructural que oprimen no sólo a la población afroamericana en Estados Unidos, sino a las poblaciones más pobres en todo el mundo. Denominaba la pobreza como una maldición que no tenía justificación en nuestro tiempo, comparando su impacto moral con la crueldad del canibalismo. No sólo hablaba en contra del mal del racismo y clamaba por el fin de la segregación racial, también clamaba por la inmediata abolición de la pobreza. Habló de la necesidad de un «descontento divino» en contra de «los trágicos muros que separan a ricos de pobres, y que llevan a la gente a vivir en condiciones indecentes y anti-sanitarias en las barriadas».

King basó su esperanza por el desenlace final de este problema en su creencia basada en la Biblia. Inspirada por el testimonio que Martin Luther King, Jr., dio del Evangelio de Jesucristo, la ABM anima a las y los bautistas de todo el mundo a renovar su determinación de continuar trabajando incansablemente por la paz y la justicia, y contribuyendo a la creación de un mundo más humano.

© Alianza Bautista Mundial

13 de enero de 2011

Fuente: http://www.bwanet.org/bwa.php?m=news&p=news_item&id=457. Traducido por Natanael Disla.